Para conseguir dormir bien es necesario organizar el sueño y hacerlo de forma responsable. Para eso, hay que tratar de irse a dormir a la misma hora cada día y despertarse también a la misma hora. Esto va a generar que el cuerpo esté “entrenado” para el sueño.

Desde un té a una taza de leche, el tomar una bebida caliente al menos 30 minutos antes de la hora de ir a la cama es una buena manera de relajarse y prepararse para dormir. Ojo: evitá las bebidas con alcohol o que contengan cafeína.

Ya sea un baño de inmersión o una ducha exprés, tomar un baño caliente antes de dormir te va a ayudar a relajarte. El descenso de la temperatura corporal después de salir del baño te ayuda a sentirse somnoliento.

Quedate tranquilo: dormir una siesta es bueno para la salud, pero el punto es regularlas. Deben ser cortas, de un máximo de 20 minutos. Si dormís más, a la noche te va a costar conciliar el sueño.
Comentarios